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Wednesday, March 12, 2025

Carretera Central entre Frank País (San Cristóbal) y Comandante Fajardo (antigua Sobral)

 


Comenzamos nuestro recorrido en la esquina formada por 
la Carretera Central y la calle Anglona, donde se alza la antigua Real Cárcel 

Vista de la Carretera Centra y Anglona, en dirección al Reparto Escribano.
A la izquierda, el costado de la Real Cárcel.

Avanzamos por esa acera hacia Comandante Fajardo (antigua Sobral)




Esquina de la Carretera Central y Comandante Fajardo (antigua Sobral)  


Vista de la  Carretera Central y Comandante Fajardo (antigua Sobral) 
en dirección a la  circunvalación 

Cruzamos la Carretera Central y regresamos por la acera de enfrente.
En la esquina de Comandante Fajardo (antigua Sobral) se alza un decorado muro


Avanzamos por esa acera en dirección a Frank País (San Cristóbal)







En la esquina de la Carretera Central y Frank País (San Cristóbal)
se encuentra la emisora de radio de la ciudad


Vista de la esquina de la Carretera Central y Frank País (San Cristóbal)
en dirección al centro de la ciudad.
La emisora de radio a la izquierda y a la derecha, 
la antigua Plaza de la Reina, hoy Plaza Serafín Sánchez

 

Fotos: Arturo Delgado Pruna





Monday, February 17, 2025

Real Cárcel , la antigua cárcel


Debido a que para 1848 la cárcel de la villa espirituana - ubicada en lo que ahora conocemos como la Plaza del Mercado - ya resultaba insuficiente, el Coronel Antonio Sobral - entonces Gobernador de Sancti Spíritus - y el Ayuntamiento, convocan al estudio del problema y a la presentación de informes, planos y presupuestos para la construcción de una nueva instalación penitenciaria. Los fondos para su construcción se recaudaron mediante bailes públicos, corridas de toros y otras actividades.

Después de varias propuestas, el lugar elegido para edificar la cárcel fue un barrio de reciente crecimiento al norte de la ciudad. No solo se construiría una nueva penitenciaría, sino que el proyecto de obra también incluía un cuarteles para soldados con enfermería, barracones para animales y suministros, pozos, letrinas, y otras dependencias, orientadas de forma tal que delante del conjunto se extendería una amplia explanada,  llamada la Plaza de la Reina (donde luego se construyeron el edificio del PCC provincial y la Plaza de la Revolución “Serafín Sánchez Valdivia”.)  No obstante, no fue hasta 11 años después, 19 de abril de 1859, que se iniciaron las obras bajo la batuta del ingeniero militar español Indalecio López Donato.

Varios contratiempos ocasionaron el retraso de la obra así como la modificación del proyecto de construcción. Hacia 1865 solamente se había construido la mitad del inmueble; la presión ejercida por las autoridades para su pronta terminación debido a la inestabilidad social de la época provocó que la terminación de las obras ese mismo año resultara en una inacabada composición arquitectónica. 
 
Este detalle del mapa más antiguo que se conserva de Sancti Spíritus, de 1860, muestra la cárcel "en construcción” 

Es un ejemplo notable de la arquitectura civil. En la edificación se emplearon elementos tradicionales evolucionados en el siglo XIX en cuanto a técnicas y estructuras, con formas que le permiten lograr la solidez y majestuosidad que la caracterizan, como gruesos muros de ladrillos, a base de mortero de cal y arena, y techos donde predominaron las maderas preciosas y tejas criollas, unido a las amplias ventanas con fuertes barrotes de hierro. Sus fachadas, muy sobrias, tienen amplias ventanas protegidas por rejas de gruesos barrotes de hierro. Todo ejecutado con maestría singular.

En la Biblioteca Virtual de Defensa de España se pueden consultar y descargar algunos planos del proyecto de construcción de las instalaciones. 

Por ejemplo este plano que muestra la ubicación de la cárcel y sus dependencias con respecto a las calles de Mirto, Onza (Brigadier Reeves) y Sol (San Cristóbal/Frank País)

O este diagrama del edificio de la cárcel, incluyendo el piso superior dedicado a oficinas y salas de reuniones. 
En el piso superior residieron varios alcaldes de la cárcel y sus familias, como por ejemplo Aurelio Isidoria y Ascanio Gómez (último alcalde) 

Según indica el reglamento de cárceles vigentes en 1854, la Real Cárcel de Sancti Spíritus pertenecía a las de segunda clase, al igual que las de Remedios  y Trinidad.

Recién terminada la flamante Real Cárcel, la capitanía general de la isla decide reforzar su presencia militar en este territorio y dentro de la misma se establece una enfermería militar que, tras el inicio de la Guerra de los Diez Años, se convirtió en hospital militar.  (Este hospital militar luego se transformó en el Hospital Civil - lo que muchos conocimos como el hospital viejo, luego devenido hospital materno y por último Sede de Colaboración Médica). 

Era la única construcción militar enclavada en la ciudad, y sirvió como local para la custodia de cimarrones, así como para la reclusión de individuos de variada nacionalidad y extracción social; españoles, asiáticos y cubanos por igual sufrieron su encierro en condiciones precarias, por causas políticas y comunes.
 
Muchos prisioneros eran recluidos en la Cárcel, incomunicados y luego trasladados a Santa Clara, ciudad en que funcionaba la Comisión Militar que los juzgaba. Resalta el caso del italiano Juan Bautista Casaza, apresado en la ciudad de Sancti Spíritus la noche del 10 de junio de 1868, acusado del delito de vender por la isla estampas que representaban la figura de Abraham Lincoln, el más ardiente enemigo de la esclavitud  negra en los Estados Unidos en ese momento. Casaza fue trasladado a la Habana, donde murió en prisión. 

Otros fueron ejecutados por fusilamiento. Entre los fusilados se cuentan el general bayamés Francisco de León Tamayo y Viedma y su ayudante espirituano, el capitán Francisco "Panchito" Álvarez Cruz, el 15 de julio de 1871. A pocos metros del lugar de este fusilamientos fue construido un obelisco como homenaje a los patriotas, develado el 15 de julio de 1933 y que aún se conserva.




Cerca de 1910


Cerca de 1930


Al construirse la Carretera Central (1927-1931), perdió la cerca y los jardines que la adornaban. Se supone que en aquel momento la fachada sufrió cambios debido a la construcción de la portada cubierta que actualmente presenta.

Cerca de 1959

Vista del patio, c. 1959

Foto de la ceiba que se encontraba en los predios de la antigua cárcel, c. 1959 (La ceiba existe todavía)

El edificio fungió como prisión local hasta 1964. Luego se dedicó a almacenes y talleres.

En los años ochenta el gobierno municipal solicita al Ministro de Cultura su demolición para ampliar la Carretera Central. Afortunadamente dicha petición fue denegada por las Comisiones Nacional y Provincial de Monumentos. Es entonces que, por los valores arquitectónicos e históricos de este inmueble, la Comisión Nacional de Monumentos  lo declaró Monumento Local por la Resolución No. 21 de 1981. Tres años después, en 1984 la oficina de Patrimonio determina asignarle a la Real Cárcel el grado de Protección Uno y la Comisión Nacional de Monumentos la declara Monumento Local. Ambas categorías debieron resguardarla de su destrucción, cosa que lamentablemente no sucedió.

Cerca de 1980

26 de julio de 1986

En los años noventa, se proyectó trasladar para el sitio el Taller Libre de Artes Plásticas, aunque solamente llegó a instalarse -sin condiciones apropiadas- un taller de escultura.

Luego de eso, se tuvo la intención de destinar el edificio a Palacios de Pioneros, sin embargo las condiciones económicas del momento no lo permitieron.

El uso indiscriminado del inmueble, la falta de mantenimiento o reparación elemental, los  cambios, demoliciones, adiciones y otras reformas, improvisadas y precarias, sin nivel técnico ni respeto por la arquitectura original ocasionaron la desaparición de valiosos vestigios de disparos de fusilamientos y bombardeos, instrumentos utilizados en el diario lidiar con los reclusos, y otros elementos que pudieran haber constituido testimonio material de esa época , así como  el deterioro absoluto de la estructura. Es por ello que en julio de 1999 la Real Cárcel es desalojada.

Varias entidades, como CUBATABACO o las cadenas de tiendas TRD, se interesaron por recuperar el edificio, pero estos proyectos no prosperaron.

Para 2005 se había convertido en un vertedero. El edificio, sometido a una inescrupulosa devastación por abandono y vandalismo, clamaba a voces una urgente labor de preservación y conservación científicamente dirigida para evitar la pérdida irreparable de los muros y los escasos elementos que habían logrado sobrevivir hasta ese momento. 







En diciembre de 2006 se le entregó el inmueble a la Gerencia Provincial de TRASVAL de Sancti Spíritus y a partir de ese momento comenzaron las tareas que conducen a su rehabilitación, con el arquitecto Eugenio Domínguez al frente. Esta recuperación se paralizó entre 2010 y 2018. Ya para el 2023 se habían adelantado considerablemente  las obras. 

De la estructura original se conservan los barrotes de los ventanales y los marcos donde están empotrados, así como los balcones del segundo nivel, que  son los mismos que mandó a colocar el ingeniero militar en el siglo XIX.





Fuentes:
Biblioteca Virtual de Defensa de España
Emeterio S. Santovenia, “Pasión cubana por Lincoln”
Trabajo de Diploma “La Real Cárcel de Sancti Spíritus. Su conservación como Monumento Local”. Autor: Odalys Sorí Sánchez
Radio Sancti Spíritus 
Periódico Escambray
Fotos de archivo
Fotos de Arturo Delgado Pruna

Tuesday, January 14, 2025

Calle Tello Sánchez entre Carlos Roloff (Cadí) y Adolfo del Castillo (Santa Ana)


Nuestro recorrido comienza en la esquina de Tello Sánchez (antiguo Boquete del Siglo) 
y Carlos Roloff (antigua Cadí)
Carlos Roloff (antigua Cadí) mirando hacia Raimundo de Pisa. 
Al fondo la Sala Yara (antiguo Yara Park)
A la derecha Tello Sánchez (antiguo Boquete del Siglo) 

Avanzamos hacia la derecha por esa misma acera en dirección hacia 
Adolfo del Castillo (antigua Santa Ana)










Gimnasio de judo, popularmente conocido como "el colchón de Jaramillo"

Pasillo entre el gimnasio y el Coppelia. 
Antiguamente a este terreno se le conocía como el terreno de Melchor, 
donde creó la escuela primaria Pueblo Nuevo.  

Coppelia


Esquina de Tello Sánchez y Adolfo del Castillo (Santa Ana)

Vista de Tello Sánchez desde Adolfo del Castillo (Santa Ana)
mirando hacia Carlos Roloff (antigua Cadí)

Regresamos por la acera de enfrente
Adolfo del Castillo (Santa Ana) a la izquierda, Tello Sánchez a la derecha.
Parte trasera del  Hogar Materno "Isabel María de Valdivia", antigua Cooperativa Médica Espirituana.

Esquina de Tello Sánchez y la calle Mambí

Vista de la calle Mambí desde Tello Sánchez

Esquina de Tello Sánchez y Mambí, inicio del terreno del centro recreativo "El Re Creo" 
en el espacio y locales que antiguamente ocupara la terminal vieja del extinto ANCHAR. 
(ANCHAR: Asociación Nacional de Choferes de Alquiler Revolucionario)
Esta es la parte posterior del parque de diversiones "Los Caballitos"


Fachada del Re Creo

Inicio del terreno del organopónico

Entrada del organopónico

Esquina de Tello Sánchez y Carlos Roloff 

Vista de Carlos Roloff  desde Tello Sánchez. A la derecha las gradas del terreno deportivo de la escuela Rubén Martínez Villena, antiguo Instituto de Segunda Enseñanza.





Fotos:
Arturo Delgado Pruna